UN FIN DE SEMANA. PETER CAMERON. LIBROS DEL ASTEROIDE.243 PÁGINAS

By SONIA FIDES, September 23, 2018




UN FIN DE SEMANA. PETER CAMERON. LIBROS DEL ASTEROIDE.243 PÁGINAS

Los muertos son sin duda grandes arquitectos, pequeños magos de cuerpos ausentes que ponen el mundo boca abajo para desordenar las leyes de la física. Devotos alumnos de los versos de Shakespeare, hurgadores innatos e involuntarios de la rutina de los que se quedan. Y Peter Cameron(Pompton Plains, Nueva Jersey,1959) lo sabe y lo documenta en cada una de sus novelas como ese niño que da pelos y señales de sus aventuras de verano en la primera redacción que tendrá que leer frente a la escéptica mirada de su maestra. Cameron no le teme al dolor ni a sus consecuencias y en su narrativa todo son mapas de extrema belleza en los que cada lector encontrará muchas respuestas a ese mal vicio del ser humano llamado dolor. Y no iba a ser una excepción su nueva e imprescindible novela Un fin de semana, una historia conmovedora y ácida a partes iguales. Sencilla e intensa como sólo puede ser ese paisaje que previamente ha sido lamido por la muerte. Marian, John y Lyle van a rencontrase después de un duelo que ellos entienden como inamovible. Sin embargo a veces el dolor decide hacerle burla a los seres humanos y convierte la luz en una fiesta macabra y aún así imposible de rechazar. Cameron nos muestra ese caos con que las mejores intenciones agitan a los hombres, nos ofrece estampas con las que logra una rara explosión de belleza sobre la rutina , sobre los gestos más asequibles y a la vez más titánicos porque son aquellos que la inercia nos obliga a ejecutar después de la pérdida de un ser querido.
"La gente no debería morirse en verano, pensó, no cuando el mundo está así de exuberante"
Nos enseña como volver a la vida cuando el dolor decide hacer una pausa o cuando nosotros, débiles, enfermos y cohibidos por las normas sociales inventamos un atajo que desde el inicio sólo será una herida más que añadir al catálogo. Nos enseña que la libertad y la lealtad son dos hermanas siamesas a las que todo el mundo parece dispuesto a separar en una operación traumática e innecesaria. El dolor y la vida comparten carne y Un fin de semana está construida con estos dos sensibles y valiosísimos tejidos :
"Quién es Lyle, se preguntaba. Es extraño ver a  alguien con quien hasta entonces sólo has estado a solas interactuando con otras personas...lo ves girar en esa nueva compañía, revelando nuevas facetas y no hay nada que puedas hacer, salvo desear que esas otras caras te gusten tanto como la que parecía ser única cuando te miraba a ti"


y también con la inclusión de dos valiosísimos intrusos que son capaces de devorar, con su frescura o su cinismo, la endogamia emocional de la que se alimenta el poderoso aliento que lo vivos le otorgamos a los que ya no están. Impagables son los  personajes de Robert y Laura dos almas a medio hacer, el primero por su juventud y la segunda porque el cinismo ha sido el único elemento que ha tenido de su parte para sobrevivir.
Un fin de semana es una novela de secretos que paradójicamente nadie sabe esconder, es un mantel en el que los restos del festín se convierten en partidas de nacimiento, en testamentos, en biografías que destapan los prejuicios, los miedos, la realidad y los abismos por los que los protagonistas de Cameron se mueven. Y es que un abismo no es siempre aquel cuyo final no pueden definir nuestros ojos. Hay abismos que se construyen susurrando mentiras construidas por el miedo. No hay mejor arma que susurrarle a un enemigo aquella letanía capaz de hacerle huir. No hay mejor veneno que el que lanza una boca clasista, porque el dióxido de carbono que exhala será suficiente para pudrir  incluso el mejor porvenir.
Pero no teman , Un fin de semana es una novela de pequeños y fabulosos detalles que acabarán por arrinconar la incómoda persecución del dolor.  Es una novela acerca de aquellos intrusos que llegan a nuestra vida para horadar con su inocencia la dura roca que la pérdida instala entre nuestra memoria y el futuro. Un díptico que se despliega para  mostrar una imagen  bicéfala, en la que la  debilidad y el sentimiento más feroz, el que sale despavorido de la boca para deshacer la fortaleza de quien quiere estar exento de esa frivolidad que es sentirse vulnerable cuando la razón es quien se empeña es usurpar nuestra vida hasta sumirnos en una impostura  casi letal.  
Un fin de semana, es una historia sobre las segundas oportunidades, sobre la resignación y el miedo, sobre la impecable gallardía que deja sobre nuestra memoria el último aliento de los muertos, sobre el cansancio y sobre la importancia que tiene la naturaleza en la resurrección de alguien que ha perdido a un ser querido. El viento en esta novela es el alcohol más puro que podría caer sobre una herida, la única sustancia  que podría convertirla en una cicatriz definitiva. Así que no dejen de leerla, porque sobre la hierba fresca que recorre sus páginas y las inequívocas corrientes de aire que deambulan por la maravillosa casa en la que les recibirán los anfitriones de esta historia, les aseguro que encontrarán la paz y su epitafio muchas de sus propias heridas y muchas de sus incertidumbres. A fin de cuentas que es estar vivo sino mantener el equilibrio sobre esa caprichosa y delgada línea que es la memoria.
Sonia Fides