TU NOMBRE ESTABA EN TODAS LAS CIUDADES. RODOLFO SERRANO. FRIDA EDICIONES. 126 PÁGINAS

By SONIA FIDES, October 25, 2017






TU NOMBRE ESTABA EN TODAS LAS CIUDADES. RODOLFO SERRANO. FRIDA EDICIONES. 126 PÁGINAS


Y el viajero rompió el mundo en dos. Y nombro las heridas para hacerlas cicatrices, porque la piel inútil no es cosa de poetas. Y mostró sus respetos a todas las edades de los hombres por incómodas que fuesen. Y supo que ya no cantarían  la sirenas y que habría de cantar el héroe.
Así podría resumirse Tu nombre estaba en todas las ciudades, el nuevo poemario de Rodolfo Serrano. Como siempre lleno de ternura y de valioso cinismo, porque solo el que pierde es el dueño de todas las victorias que mantendrá intacta la imaginación. Tu nombre estaba en todas las ciudades, es una batalla impacable con la memoria, un organigrama de dolor y vida, de alegría y futuro, de entrega y honestidad. Es el árbol genealógico de una generación que el poeta va convirtiendo en su familia. Es el impecable sudario de Ulises. Es virar cuando se acaba todo e inventar el mar antes de que suceda.

Tu nombre estaba en todas las ciudades renombra al poeta, lo desinstala de la comodidad de antiguos versos y escarba donde la carne comienza a ser invisible:
"Nada podrá llevarnos a las noches salvajes"
Tu nombre estaba en todas las ciudades, es un actualización emocional. Es no olvidar al niño que nunca imaginó beber el sudor que le llevó a ser hombre. Rodolfo Serrano es un hombre estricto con la memoria:
"De las cosas que guardo de los años
amados y perdidos aún me queda
tu piel ardiendo, ese sabor metálico
del sexo en la alta madrugada.."
No le ha sumergido la posibilidad de futuro en un falso pudor. Sabe que nombrar al presente como si no fuese nuestro dueño multiplica las posibilidades de la lengua del poeta:
"Te echas a las calle y ellos tiemblan"
Tu nombre estaba en todas las ciudades es sin duda un largo y exacto sinónimo de la palabra libertad.  Es también el amor deslumbrando. Es un juego de luces en el que la oscuridad no es un estigma. Es calentar el cuerpo que no existe, es educar la memoria del que llega y utiliza a la vida como punching ball porque no se cumplen los sueños.
Tu nombre estaba en todas las ciudades, es el verso de los poetas muertos, un hermoso grupo de epitafios, pero también el prólogo en el que habitan los poetas nuevos. Es sed, pero también es agua. Es construcción y destrucción, es la verdad que acurruca esa hermosa mentira llamada deseo.
Es una elegía, pero también el  canto sereno del pájaro que le estrecha la mano al invierno cuando los demás se esconden.
Es un libro intenso sin trampas ni imposturas, es la hegemonía del verso sencillo frente a la necesidad de algunos hombres.
Una vez más, Rodolfo Serrano acierta recubriendo de belleza el armazón de la rutina cada vez estrafalaria y mal vestida. Serrano es un recolector de singulares y un hacedor de plurales para tener siempre en cuenta.  Tu nombre estaba en todas las ciudades es el hogar en el que habitan todos los tiempos verbales en una concordia que a priori podría resultar insana.
No dejen de leerlo porque en él podría estar la senda de su futuro, los movimientos de su presente, o ese pasado que se reprochan por incompleto.

Sonia Fides