PARECE QUE FUERA ES PRIMAVERA. CONCITA DE GREGORIO. ANAGRAMA. 164 PÁGINAS

By SONIA FIDES, August 28, 2017



PARECE QUE FUERA ES PRIMAVERA. CONCITA DE GREGORIO. ANAGRAMA. 164 PÁGINAS

En ocasiones el azar es peor que el demonio y el destino es la puerta del infierno que no debería haber llevado rotulado nuestro nombre. Pero ya sabemos que la justicia no es el punto fuerte de Dios. Quizás por eso, sabiendo desde hace mucho esta verdad, consigo sobrevivir al dolor que ha provocado en mí la belleza doliente de este libro. Parece que fuera es primavera es una epístola de interminables senderos. El bello retrato de una mujer valiente, el espejo sobre el que la venganza ha golpeado con ese silencio inequívoco con que los vengadores pronuncian el nombre de sus víctimas hasta convertirse en cobardes.
Esta es la historia de Irina, la de su perdida y la de su resurrección, el llanto y el canto, la herida y la cicatriz, la dádiva ininterrumpida de quién lo ha perdido todo. Es la historia de un secuestro y un asesinado, de dos, es la historia de un padre modelo Mathias, es la historia de un maltratador encubierto como tantos, sobreprotegido como tantos:
"Nunca me levantó la mano. Era otra clase de violencia. Empecé a tener miedo de sus silencios. De sus pequeñas manías silenciosas"

La verdad no desaparece aunque la abriguemos con mentiras, pero eso la protagonista de esta novela lo aprende demasiado tarde, y su sangre se pierde en el futuro, y su genealogía queda interrumpida, arrancada de raíz cuando su ex marido decide suicidarse y asesinar con anterioridad a sus dos hijas gemelas. Bueno, esto es una elucubración devenida de mi rabia lectora, porque los cuerpos de las niñas jamás aparecieron. Pero  es evidente que los cobardes carecen de generosidad.
Parece que fuera es primavera es un ejemplo de fortaleza, un puzzle acabado y exacto a pesar de que la foto que resulta de él jamás volverás a sostener la carne de Livia y Alessia.  La protagonista habla sobre el imposible olvido:
"Olvidar, abuela. Tú que has caminado un siglo sabes que no se olvida"
"Ninguna foto se asemeja a una persona viva... Las fotos no respiran"
Sobre las úlceras con que el dolor nos cose al presente:
"La ausencia es la verdadera medida de la presencia. El calibre de su poder y de su dolor"
Hablas sobre como la mujer es obligada a ir siempre rebufo de las necesidades de los hombres, como la orografía de la mujer es en ocasiones un desierto sin noches. Habla sobre las confusiones emocionales, sobre las deudas sociales que nos meten en la boca del lobo y nos trituran el alma y el futuro:
"A veces pienso que haberme acostumbrado a la violencia como forma habitual de convivencia —como modalidad de vínculos del amor—no me ha ayudado, de adulta, a reconocer el peligros"
Es un libro poderoso, de una elegancia emocional demoledora. No hay reproches como materia de defensa, hay tan solo honestidad. Es reconocerse en el padre, en el hermano, en la abuela, en el pasado que a veces se calca sobre nuestra partida de nacimiento como una maldición que no debía haberse creído para poder ahuyentarla.
Es un libro de hermosos misterios, un homenaje a una madre valiente, a una madre que no deja que la muerte sea su único destino, porque los muertos no pueden emular a Penélope, no pueden fijar la mirada en los milagros, porque los muertos no tienen más esperanza que la de abonar la tierra para que acabe siendo el hogar en el que una madre no deba perder a sus hijos.
Concita de Gregorio(Pisa, 1963) ha plantado la semilla, escribiendo este libro, redactando esta autopsia sin vísceras que dejar sobre una bandeja.

Parece que fuera es primavera, es ese libro que deberían leer todos los jueces de todos los países del mundo, todos los padres y madres de todos los países del mundo. Parece que fuera es primavera debería haber sido el último libro que hablase de la muerte de un niño a manos de su progenitor, pero los sueños no se cumplen nunca y los niños siguen muriendo porque en el Siglo XXI la tragedia griega sigue vigente y los hombres se creen dioses y envían castigos a la mujeres sin saber que la resurrección es un monstruo de piel fina y sexo femenino.
No dejen de leer este libro, es duro, pero también sublime y valiente, la oscuridad es solo su comienzo. Cada lector acabará cegado por el chorro de luz que sale de su columna vertebral.
IMPRESCINDIBLE

 Sonia Fides