LA FUERZA VIVA. ALEJANDRO SIMÓN PARTAL. PRE-TEXTOS. 47 PÁGINAS

By SONIA FIDES, August 1, 2017







LA FUERZA VIVA. ALEJANDRO SIMÓN PARTAL. PRE-TEXTOS. 47 PÁGINAS

"Ser joven es saber tropezar
con lo que está hecho para tropezar"

Quien acostumbra a leer POESÍA de sobra sabe que no hay biografía como la que se toma prestada para agasajar al futuro. Alejandro Simón Partal, también lo sabe y escribe un glorioso curriculum emocional para la próxima generación de huérfanos que habitará la tierra. Y lo hace en cuarenta y siete páginas y crea verdades para que lo singular explote y se convierta en colectivo y la vida sirva de una vez para algo:
"Son ellos los que se tumban
en la hierba y crean naturaleza"
La muerte crea mentiras que destruyen a los hombres y verdades que construyen una vez más a los niños que fuimos y que provocan a través de  nuestra mirada milagros que no son asequibles para la quietud de ningún dios:
"Y fíjate en esos críos
practicando primeros auxilios
a hombres hinchables...
"Cómo juegan a la gravedad
sabiendo que no habrá oportunidad alguna
de morir..."
Pero no de detiene Partal tan sólo en lo sublime que ofrece la POESÍA que él ejerce, también se detiene es esa revolución en que se convierte la rutina cuando los días aprisionan al hombre que nos ofreció la mitad de su genética hasta negarle cualquier camino:
"Tampoco aquí en esta ciudad
- donde no he amado,
donde parece que no me ha faltado de nada -
Hay pescado los lunes"
"Mientras mi padre agoniza
en un hospital de Puerto Real...
 Pienso en la belleza de Louis Garrel,
en su piel de verbena humilde,
mientras pierdo a mi padre"
Y es que no temerle al dolor, dejar que se pegue a la carne  y ver como las palabras van tejiendo un sudario de solidaridad y liberación no puede encontrarse en muchos lugares, tampoco en la mayoría de los libros, porque el dolor es el golpe incalculable de un monstruo al que buscarle cualquier nombre nos hace caer en el ridículo. Por eso el autor de La fuerza viva globaliza su personal aventura, su caída sobre la lona, el sudor con que va a manchar la ropa de quién se acerque a sus versos:
"Dos extremos del mundo unidos
por un día donde el mar no se toca"
Hermosa manera de nombrar los errores propios y los ajenos, hermosa manera de certificar  los hombres solos no existen aunque exista la muerte y algunas palabras se caigan de la boca para siempre al convertirnos en huérfanos:
"Tu existencia se reduce a la enumeración,
de ahí tu confianza. Tu felicidad piadosa"

"Pido a los días que abandonen
su agudeza sensitiva
y vuelva a su ruda labor de días.
A dirigir desde los cierto:"

La fuerza vida es un libro de una elegancia corrosiva, de una elegancia que deshace a los lectores que fuimos antes de topar con él. Un antídoto contra la mala educación en que nos hace caer el dolor, un diccionario de palabras útiles, de versos que nos convierten en héroes si sabemos entender lo que quieren susurrarnos. La fuerza viva te llena la boca de silencio y la memoria de efectivos memorandos que le serán utilísimos a cada departamento de nuestra anatomía emocional.
No tratar al padre como a un coloso y ofrecerle su lugar en el mundo es un oficio difícil, pero Alejandro Simón Partal lo hace y de ahí obtiene la exactitud que convierte en imprescindible este delgado libro de entrañas inabarcables:
"Hay un instante
que de tanta soledad
improvisa cualquier cosa la hermosura.
 Así hoy en esta playa
donde mi padre no ha dejado huella,
le he visto enterrando en la orilla
una sandia para enfriarla.
Donde sólo hay tierra
yo veía a un hombre
con los pantalones remangados
abriendo hueco en la tierra..."
Benditos sean los hijos que abren una grieta dentro de la belleza para que su padre descanse en paz.
IMPRESCINDIBLE.

 Sonia Fides