EL ÚLTIMO BAILE. MANUEL CUESTA.MUEVE TU LENGUA. 195 PÁGINAS

By SONIA FIDES, December 28, 2018








EL ÚLTIMO BAILE. MANUEL CUESTA.MUEVE TU LENGUA. 195 PÁGINAS
Jugar con Peter Pan cuando tu cuerpo es ya un mapa que no admite más descubrimientos es un juego peligroso. O lo es si no antepones la honestidad a los a veces sibilinos movimientos de la memoria. Por fortuna Manuel Cuesta conoce esta certeza y la aplica mientras dura El último baile, su hermoso disco libro en el que recuerda, pero también persigue el futuro y lo nombra como si el diablo jamás pudiera apresar los sueños que con él persigue.
Cuesta es un hombre risueño y tierno, un padre de familia que distingue a su hija pequeña con un hermoso nombre y la convierte en la posible musa de ese futuro que hoy parece bailarle el agua. Y así es como conocemos a Astoria y la canción de un muchacho enamorado del cine, de sus protagonistas y de las calles que los convirtieron en colosos para los ojos de un niño de imaginación inacabable:
"La bandera está mojada en la casa Flavel.
Tomemos una última por Willy.
Fui tan feliz en esa ciudad que no me importaría llamarte así"

Quien traiciona sus sueños no es más que un muerto, un fantasma al que Lázaro no miraría nunca a los ojos, dice uno de mis versos, un verso antiguo que escribí cuando aún no conocía a Manuel y que sin embargo creo que carecía de importancia hasta que leí este libro. No es fácil escribir sobre el trabajo de un amigo, no es fácil ser objetiva, pero por suerte yo soy una ogra de ojos amarillos(fanta de limón, dice él, mi querido chanteur) que no hace concesiones con la deslealtad y que sabe lo que ésta hace con la carne y con la memoria sobre la que cae. La deslealtad es una plaga que aún no ha sido nombrada. Por eso miro con detalle cada verso, cada frase, cada imagen y descubro que este libro es un sólo el principio, la primera ráfaga de un viento que acabará teniendo nombre propio. No es un libro perfecto(quién lo necesita), pero es un libro lleno de verdad, la oración que los ateos, los enamorados y los locos exhalarán ese día en que las ciudades cambien sus nombres:
"Empújame hacia el abismo
y salta detrás de mí"
El último baile es un libro que le cierra los ojos a los cínicos con esa lentitud inacabable con que una madre le cierra los ojos a su hijo muerto. Y es también la última licencia de un hombre que sabe que hay sombras que deben ser el alimento de sus hijos, por eso es un libro necesario, una pequeña obra de orfebrería con piedras imperfectas, pero cuya belleza no desentona con el resultado que cada uno espera. No es sencillo serle fiel a nuestra biografía si está no es deslumbrante, y Manuel Cuesta lo es y por eso la poesía se acerca a él, y le tiende la mano y le concede este Último baile antes de quedarse quieto frente a la tumba de Peter Pan. Quizás llueva mientras despida al primer héroe, pero la lluvia lo convertirá en tierra y de esa tierra nacerán poemas más maduros, menos afectivos, más eficaces, poemas que nunca serían posibles sin estos bellos poemas de iniciación y homenaje al cine, al amor, a los fracasos, a los héroes que mueren cuando más falta nos hacen:
"Adiós para siempre al judío,
al budista,
al partisano..."
No es fácil ordenar la muerte de aquello que la vida nos reclama y sin embargo, Manuel Cuesta, recoloca con acierto y unas hermosas melodías las estanterías que la muerte revuelve con una violencia que no merecemos. Quizás por eso es uno de los sparrings predilectos de la ternura.
El último baile es un libro hermoso, sin esa dureza que promete su portada, pero con golpes perfectamente colocados en el alma de quien lee.
No dejéis de leerlo. El Siglo XXI nos ha traicionado a todos, pero aún nos queda la poesía y las canciones que están hechas con las mejores verdades del Siglo XX.
Bonne chance, chanteur.

Sonia Fides(Madrid, 28 de diciembre de 2018)