EL ARRECIFE DE LAS SIRENAS.LUNA MIGUEL. LA BELLA VARSOVIA. 80 PÁGINAS

By SONIA FIDES, August 9, 2017






EL ARRECIFE DE LAS SIRENAS.LUNA MIGUEL. LA BELLA VARSOVIA. 80 PÁGINAS

"No tengo a nadie a quien rezar,
pero si tengo alguien a quien decir
te necesito"
Dice la poeta y el mundo se construye como si las mentiras conociesen el idioma de Dios.
El arrecife de las sirenas de Luna Miguel, es un libro sin complacencias y sin derrotas. Un poemario que cambia de sexo a la muerte hasta convertirla en un Ulises que hace mil contorsiones líricas hasta conseguir que la muerte  acabe significando algo.
"Hace días que no cantan las sirenas.
Se estarán sosegando"
Es también un testamento que se lanza contra el silencio y que consigue tumbarlo como tumba el viento a un árbol recién plantado. Y es el llanto de una huérfana, y el llanto de una madre a la que se le llena el pecho de leche que acabará podrida antes de que pueda servirle de alimento al hijo que no nacerá:
"Miro una pantalla en la que el
corazón de mi hijo se detiene"
"Yo nado en los suspiros de las mujeres
que se agachan
para cantar a sus hijos perdidos"
 El arrecife de las sirenas alberga muchos nombres, nombres que la muerte ha colocado dentro de su boca y que deletrea con saña cerca de la boca de Luna Miguel. Nombres que serán reciclados en un nuevo nombre y que alejarán de la carne del hijo nacido las heridas de las que jamás podrá desprenderse ya la madre:
"Me doy cuenta de que en realidad no
sé mucho
de que al otro lado de esta vida
nadie responde
pero yo quiero seguir hablando"
El arrecife de las sirenas habla de cómo consigue la muerte marionetas ilegales y de la imposibilidad de que estás le sean arrebatadas de sus manos siempre heladas. Y es que la quietud  eterna del cuerpo de una madre es el peor de los inviernos que deberá vivir un ser humano.
Sin embargo, El arrecife de las sirenas no es un libro triste, pero si un libro duro de imágenes que golpean la memoria del lector con la precisión con que golpea el paso del tiempo sobre los días. No es fácil olvidar versos como este:
"Padre clava su polla en la vagina enferma...
...padre no sabe que madre gasta el dinero en pruebas de embarazo"
pero es muy fácil aplaudir la bicefalia con que la poeta habla de dos hombres claves en su vida. El primer verso es una elegía imposible en la boca de otra autora, y el segundo es una oda de una modernidad deslumbrante, un sudario con el que Luna Miguel arropa a toda una generación de mujeres y cuyo único deseo es hacerla resucitar.
El arrecife de las sirenas, es la maternidad como materia de defensa:
"La lluvia que no lava sueños
también puede ser metralla"
"Caca de neonato
pollito azulón
tu vida entera es mi leche
pero eres tú quien me alimenta"
El arrecife de las sirenas es la historia de dos muertes. Es Morfeo convertido en un ladrón que le niega a la narradora la posibilidad de acceder a la beatífica fase Rem del sueño. Es el golpeo incesante de las sombras, es masticar el dolor como si fuese un animal invertebrado, es volver a perder los dientes de leche. Es el diario de una huida y el dietario de una mujer a la que la muerte confundió con una estatua a la que podía derribar.
No es un libro de lectura apacible ya que  deja ver el hueso de cada uno de los versos, pero merece la pena la lección de anatomía si se deciden a sostener este libro sobre sus manos.
IMPRESCINDIBLE, no se lo nieguen a su verano
Sonia Fides